Sobre el PIP (Proceso de Integración Psico-espiritual)
Cuando nacemos en este mundo, recibimos de nuestros padres una "forma de ser". Esta programación nos entrena para actuar y ser de una determinada manera que no es la de quienes somos realmente. Es el resultado de generaciones de amor emocional negativo que fue enseñado generación tras generación. Todo lo que buscamos realmente es amor. Pero nuestros padres y la sociedad no saben como darlo. Por lo tanto comenzamos a actuar y a hacer cosas para tratar de ganar el amor de nuestros padres. A medida que hacemos esto, comenzamos a interpretar otras cosas (como ser algún tipo de atención) como amor, llamémosle amor negativo. Aprendemos que para obatener amor (amor negativo) tenemos que actuar y ser de determinada manera. Esto nos habitúa a resistir la urgencia y la guía interna a la que todos tenemos acceso. Vamos por la vida tratando de agradar a otros o, su opuesto, siendo un rebelde. En ambos casos, estamos siendo manipulados por otros, no somos realmente nosotros mismos. Estamos controlados por nuestro aprendizaje de lo que está bien y lo que está mal, tratando de obtener amor y no prestando atención a nuestra belleza interna y amor hacia nosotros mismos. El proceso del P.I.P. enseña a los participantes a aclarar esta "manera de ser heredada" o programación y reconocer que no están viviendo su verdadera naturaleza, que están reaccionando hacia otros en lugar de vivir su propia manera de ser. Una vez que este proceso de clarificación está completo, los participantes ganan madurez del corazón, crecen a hacerse responsables por sus propias acciones y forma de ser. Ganan felicidad, confianza y auto-satisfacción, porque están viviendo alineados consigo mismos.
El PIP le permite al participante alcanzar madurez de corazón. Es difícil prestar atención a lo que tu verdadero ser desea hacer si tienes la interferencia de todas estas voces de tu mamá y tu papá, o de alguna otra persona a la que consideres una figura de autoridad. El niño dentro tuyo tiene que crecer y convertirse en una persona separada.
Lo primero que tienes que hacer es reconocer los hábitos negativos de tus padres así como tu ira por haber desarrollado estos mismos hábitos tú mismo. Luego debes expresar tu ira. Sólo después de haber dado expresión a tu ira, puedes reconocer que, aunque tus padres sean culpables de haberte trasmitido estos hábitos, no son condenables porque sus propios padres se los trasmitieron a ellos. Este patrón de trasmitir hábitos negativos puede ser rastreado por generaciones.
Una vez que reconoces ésto, puedes sentir compasión por tus ancestros -desde tus padres hacia atrás- y comenzar a sanar. Esto también te permite sentir compasión por ti mismo. Con esta compasión hacia ti mismo llega el tomar responsabilidad por ti y tu propio comportamiento, lo cual te permite, a su tiempo, perdonar a ese niño interior que yace en la profundidad de tu ser. Entonces, puedes ayudar a que ese niño interior sane y crezca. Con este niño interior crecido, puedes perdonar a tus padres, viéndolos simplemente como los seres humanos que son. Esto te permite integrar los aspectos de tu ser y así lograr conciencia de ser y espiritual. Este es tu camino hacia el madurar del corazón.
Después de completar este proceso -que concluye luego de un año de trabajo- tú eres capaz de servir al mundo sin sentirte atado o fusionado a él.
Esto es libertad emocional. Cuando la alcanzas, no te sientes enojado o culpable y no estás aprisionado en ti mismo. Cuando estás realmente en contacto con tu ser más profundo, sabes quién eres. No necesitas definirte por lo que otras personas dicen de ti o por cómo reaccionan hacia ti.
Cuando no necesitas a nadie que te diga lo que está bien o lo que está mal y, simplemente siendo tú mismo te hace sentir bien y completo, es cuando aparecerá alguien especial que te flechará!! Date cuenta que es una especie de paradoja. Cuando ya no necesitas de alguien más, es cuando finalmente estás listo para relaciones íntimas. Entonces puedes respetarte y respetar a la otra persona como dos seres completos y perfectos que se unen para aprender más respecto a sí mismos. Este beneficio también existe para relaciones existentes, ya que son llevados a otros niveles.
El PIP le permite al participante alcanzar madurez de corazón. Es difícil prestar atención a lo que tu verdadero ser desea hacer si tienes la interferencia de todas estas voces de tu mamá y tu papá, o de alguna otra persona a la que consideres una figura de autoridad. El niño dentro tuyo tiene que crecer y convertirse en una persona separada.
Lo primero que tienes que hacer es reconocer los hábitos negativos de tus padres así como tu ira por haber desarrollado estos mismos hábitos tú mismo. Luego debes expresar tu ira. Sólo después de haber dado expresión a tu ira, puedes reconocer que, aunque tus padres sean culpables de haberte trasmitido estos hábitos, no son condenables porque sus propios padres se los trasmitieron a ellos. Este patrón de trasmitir hábitos negativos puede ser rastreado por generaciones.
Una vez que reconoces ésto, puedes sentir compasión por tus ancestros -desde tus padres hacia atrás- y comenzar a sanar. Esto también te permite sentir compasión por ti mismo. Con esta compasión hacia ti mismo llega el tomar responsabilidad por ti y tu propio comportamiento, lo cual te permite, a su tiempo, perdonar a ese niño interior que yace en la profundidad de tu ser. Entonces, puedes ayudar a que ese niño interior sane y crezca. Con este niño interior crecido, puedes perdonar a tus padres, viéndolos simplemente como los seres humanos que son. Esto te permite integrar los aspectos de tu ser y así lograr conciencia de ser y espiritual. Este es tu camino hacia el madurar del corazón.
Después de completar este proceso -que concluye luego de un año de trabajo- tú eres capaz de servir al mundo sin sentirte atado o fusionado a él.
Esto es libertad emocional. Cuando la alcanzas, no te sientes enojado o culpable y no estás aprisionado en ti mismo. Cuando estás realmente en contacto con tu ser más profundo, sabes quién eres. No necesitas definirte por lo que otras personas dicen de ti o por cómo reaccionan hacia ti.
Cuando no necesitas a nadie que te diga lo que está bien o lo que está mal y, simplemente siendo tú mismo te hace sentir bien y completo, es cuando aparecerá alguien especial que te flechará!! Date cuenta que es una especie de paradoja. Cuando ya no necesitas de alguien más, es cuando finalmente estás listo para relaciones íntimas. Entonces puedes respetarte y respetar a la otra persona como dos seres completos y perfectos que se unen para aprender más respecto a sí mismos. Este beneficio también existe para relaciones existentes, ya que son llevados a otros niveles.

